El Templo celestial alaba a su Dios


En algunas entradas hemos visto la importancia que tiene el trono de Dios como expresión de Gloria y como ente personificado que también alaba a Dios. Ahora bien, en la literatura del Qumrán encontramos otros ejemplos donde no sólo el trono sino que la arquitectura del templo celestial dirige sus alabanzas a Dios. La arquitectura del templo que alaba a Dios al modo (o con los ángeles). En el cantico séptimo de los Cánticos del Sacrificio Sabático leemos como la arquitectura del templo se une a los ángeles y los miembros de la comunidad en la alabanza a Dios: “Alabad con ellos, vosotros, todas las fun[daciones del santo de] los santos, los pilares de soporte del firmamento el más elevado, y los todos los ángulos de su edificio. Cantad al Dios que es terrible en poder [todos los espíritus del conocimiento y de la luz], para exaltar juntos el firmamento espléndidamente brillante del santuario de su santidad. [Albadlo, espíritus divinos, alabando [por siempre] jamás el firmamento principal de las alturas, todas sus [vigas] y paredes, toda su forma, la obra de su estructura. (4Q 403 col I. 41-44). En 4Q 505 IV 5-7 encontramos algo similar: “proclamación santa para los tronos de su gloria, y el escabel de [sus pies, y todos los ca]rros de su majestad, y los debirim santos[…] y para los portales de entrada [del rey] con todas sus salidas de […] las esquinas de la estructura y para todos […] para los templos de su gloria y para los firmamentos ”.

Tomás García-Huidobro

Sacerdote Jesuita, Doctor en Teología Bíblica.